lunes, 11 de octubre de 2010

por esto mejor nada.

no te hablo porque estoy perturbada, pues estás tú y están todas las palabras que me sé y entre ustedes me confundo y me limito a babear como un perro desnutrido que después lo ha dejado de ser. confieso que te siento. me gustaría que supieras lo que es para mí decirlo refiriéndome a la acción de colocarte en una silla así como a la turbación de padecerte.

no le escribo a isabel pues siento que conocí más a gabriela, esa mujer escondida detrás o acaso debajo de la primera. gabriela es a quien yo pondría a la venta en el mesón estrella, sin duda alguna la vendería a granel. a todos nos falta, cada fin de semana, una cucharada de una muy enfocada mirada, un manojo de nervios y miedos que hay que preparar como té.

sábado, 2 de octubre de 2010

no quiero ser parte de.

esta vida de ciudad no da espacio al silencio más que cuando los demás sienten que se lo han ganado. una vida, una mala comunicación, un respeto a cambio de un silencio.
yo tengo las palabras, estoy tratando de hacerlas parte de mí para poder hablarme y eventualmente llegar al otro pero no quiero el camino fácil, recorrido mediocre que es porque sí y no se piensa demasiado.